parte de la Injusticia coextensiva con el Vicio, e igualmente esta justicia lo es de la Justicia coextensiva con la Virtud. De modo que de lo que ahora hemos de hablar es de la justicia y la injusticia particulares, e igualmente de lo justo y lo injusto particulares.
Desechemos pues por tanto cualquier otra consideración de la Justicia en cuanto coextensiva con la Virtud (siendo esta la práctica de la Virtud en todas sus relaciones con los demás), y de la Injusticia correlativa (siendo de manera similar la práctica del Vicio).
Es evidente también que debemos separar lo Justo y lo Injusto comprendidos en estas: porque uno bien puede decir que la mayoría de las cosas legales son aquellas que naturalmente resultan en la acción de la Virtud en su sentido más pleno, debido a que la ley prescribe el vivir de acuerdo con cada Virtud y prohíbe vivir de acuerdo con cada Vicio.
Y las causas productoras de la Virtud en todas sus relaciones son aquellas disposiciones que se han dictado respecto a la educación para la sociedad.
Por lo demás, en cuanto a la educación individual —respecto a la cual un hombre es simplemente bueno sin referencia a los demás—, si es competencia de la πολιτικὴ o de alguna otra ciencia, lo determinaremos más adelante; pues tal vez no sea lo mismo ser un hombre bueno y un ciudadano bueno en todos los casos.101
# Capítulo V.
Ahora bien, de la Justicia Particular y de lo Justo implicado en ella, una especie es la que concierne a las distribuciones de honores, o de riqueza, o de otras cosas semejantes que han de repartirse entre los miembros de la comunidad social (pues en estas un hombre, en comparación con otro, puede tener una porción igual o desigual), y la otra es la Correctiva en las diversas transacciones entre hombre y hombre.