O debemos añadir que no solo ha de vivir de ese modo, sino que su muerte debe estar en consonancia con tal vida, ya que el futuro es oscuro para nosotros y consideramos que la felicidad es en todo sentido un fin y algo completo. Y, si esto es así, consideraremos dichosos entre los vivos a aquellos que tienen y tendrán las cosas especificadas, pero dichosos como Hombres.36
Baste con haber definido hasta aquí lo referente a estos puntos.
# Capítulo IX.
Ahora bien, que la suerte de sus descendientes y de sus amigos en general no contribuya en nada a configurar la condición de los muertos es, claramente, una idea muy desalmada y contraria a las opiniones corrientes.
Pero como las cosas que suceden son muchas, y difieren de todas las maneras posibles, y unas afectan más de cerca y otras menos, entrar en distinciones minuciosas y particulares sería evidentemente una tarea larga e interminable; por lo que bastará con hablar de forma general y a grandes rasgos.
Si entonces, de