Práctica están de acuerdo con las Virtudes Morales, y estas son correctas cuando concuerdan con la Sabiduría Práctica.
Estas además, al estar ligadas a las pasiones, deben pertenecer a la naturaleza compuesta, y las Excelencias o Virtudes de la naturaleza compuesta son propias del hombre: por lo tanto, también lo serán la vida y la Felicidad que están de acuerdo con ellas.
Pero la del Intelecto Puro es separada y distinta: y baste esto sobre el tema, ya que una gran exactitud está fuera de nuestro propósito,
Parece además requerir el suministro de bienes externos en escasa medida, o ciertamente en menor grado que la Felicidad Moral: pues, en lo que respecta a las necesidades de la vida, supondremos que ambos caracteres las necesitan por igual (aunque, a decir verdad, el hombre que vive en sociedad se esmera más por su persona y toda esa clase de cosas; de hecho habrá alguna pequeña diferencia), mas cuando pasamos a considerar sus Operaciones se hallará una gran diferencia.
Quiero decir que el hombre liberal debe tener dinero para realizar sus acciones liberales con él, y el justo para cumplir con sus compromisos (pues las meras intenciones son inciertas, y aun los que son injustos fingen querer obrar justamente), y el hombre valiente debe tener poder, si ha de realizar alguna de las acciones que pertenecen a su Virtud particular, y el hombre de dominio propio perfeccionado debe tener la oportunidad de la tentación, pues de otro modo, ¿cómo manifestará él o cualquiera de los otros su verdadero carácter?
(A propósito, a veces se plantea la cuestión de si la elección moral o las acciones tienen más que ver con la Virtud, ya que esta consiste en ambas: es evidente que la perfección de la acción virtuosa requiere de las dos; pero para las acciones se requieren muchas cosas, y cuantas mayores y más numerosas son, más todavía.)