comparado con el avaro, parece pródigo, y al lado del pródigo, avaro.
Y así los caracteres extremos empujan, por decirlo así, el uno hacia el otro al hombre en el estado medio; el valiente es llamado temerario por el cobarde, y cobarde por el temerario, y de manera semejante en los demás casos.
Y existiendo esta oposición mutua, la contrariedad entre los extremos es mayor que entre cualquiera de ellos y el término medio, porque están más lejos el uno del otro que del término medio, así como la porción mayor o menor difieren más entre sí que cualquiera de ellas de la mitad exacta.
Nuevamente, en algunos casos un extremo se asemejará al término medio; la temeridad, por ejemplo, al valor, y la prodigalidad a la liberalidad; pero entre los extremos hay la mayor disimilitud. Ahora bien, las cosas que están más alejadas entre sí65 se define que son contrarias, y por lo tanto, cuanto más alejadas estén, más contrarias serán.