CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Mankind in the MakingPublic
Página 21 de 391
Table of Contents

I. La Nueva República

naturaleza. El materialista redomado puede decir que la vida es para él una concurrencia fortuita de átomos, un retorcimiento casual en el tejido universal de la materia. No es nuestro cometido actual refutarlo. El hecho es que esta es la forma que ha tomado el retorcimiento. El creyente, solícito por el bienestar de su alma, puede decir que la vida es para él una arena de conflicto espiritual, pero este es el carácter del conflicto, este es el asunto del cual se extraen todas las pruebas y ejercicios de su alma. No importa en la presente discusión que la vida no sea más que un sueño; el sueño es este.

Y ahora se llega a otro paso. Puede que el lector dé su asentimiento a esta afirmación por considerarla obvia o que guarde ciertas reservas al asentir, pero dudo que la niegue. Nadie, supongo, la negará categóricamente. Pero aunque nadie haga tal cosa, un gran número de personas que no han visto las cosas claramente bajo esta luz, siguen en el pensamiento y en muchos detalles de su práctica una línea que es, en los hechos, una negación rotunda de lo que aquí se propone. La vida es sin duda un tejido formado por nacimientos y por la lucha por mantener, desarrollar y multiplicar las vidas. De ahí no se sigue que la vida sea conscientemente un tejido formado por nacimientos y por la lucha por mantener, desarrollar y multiplicar las vidas. No supongo que un gato o un salvaje la vean bajo esa luz. El punto de vista de un gato es probablemente estrictamente individualista. Ve el universo entero como un plan de cosas más o menos útiles, placenteras e interesantes concentradas en su sensible e interesante personalidad. Con una determinación sinuosa evade lo desagradable y persigue los deleites; la vida es para ella, con toda claridad y sencillez, una

21