razón de ese libro de texto completo, explícito y bien organizado en el que insisto.
Volviendo ahora de estas proposiciones generales sobre los libros y la enseñanza a nuestra masa de jóvenes de unos quince años, nuestra nación adolescente, que han concluido su etapa escolar y están listos para la fase universitaria, tenemos que considerar qué materias se les deben enseñar y hasta dónde deben llegar con ellas. Si van a dedicar todo o parte de su tiempo a estos estudios universitarios, si van a cursarlos en clases nocturnas o antes de desayunar por la mañana o durante todo el santo día, es una cuestión de conveniencias secundarias que bien puede pasarse por alto aquí. Ahora nos ocupa la arquitectura general, y no las necesidades tácticas del jefe de obra. [Footnote: Pero tal vez pueda señalar aquí cuán integral para un proyecto sensato de formación humana es la elevación de la edad mínima a la que los niños pueden trabajar. Llegará un día, espero, en el que incluso el empleo parcial de menores de quince años esté prohibido y en el que, como sugirió hace algún tiempo el Sr. Sidney Webb, el empleo hasta la edad de veintiún años se limite a tan pocas horas semanales —su sugerencia era treinta— que deje un amplio margen para el trabajo universitario más o menos obligatorio y el entrenamiento físico que se están volviendo esenciales para el ciudadano moderno.]
Hoy en día apenas necesitamos perder el tiempo, a mi juicio, en desahuciar las concepciones enciclopédicas de la educación universitaria, concepciones que desempeñaron un papel en casi todos los planes educativos —de los cuales la monumental Chrestomathia de Bentham es el ejemplo temible— antes de mediados del siglo XIX. Todos estamos de acuerdo en teoría, al menos, en que conocer exhaustivamente una materia o grupo de materias es mucho mejor que unos conocimientos universales superficiales, en que el ideal de la educación consiste más particularmente en saber «todo acerca de algo», ocupando el «algo acerca de todo» un lugar muy secundario. El hecho es que el plan de