Tome por ejemplo Guildford o Folkestone, y descubrirá que posiblemente incluso más de la mitad de la riqueza del lugar es riqueza ajena a la localidad —riqueza, es decir, que no guarda relación con la producción local de riqueza— y que una gran mayoría de los habitantes más cultos, inteligentes y activos obtienen sus ingresos, gastan sus energías y encuentran sus intereses absorbentes fuera de la localidad. Puede que alquilen o posean casas, pero no tienen ninguna participación real y escasa ilusión de participar en la vida local. Encontrará en ambas ciudades un número considerable de hoteles, mesones y locales de refrigerio que, aunque están regulados por los magistrados locales sobre la base de una licencia por cada cierto número de habitantes, obtienen solo una pequeña fracción de sus beneficios de la clientela de los habitantes. Encontrará también en Folkestone, como en la mayoría de los lugares costeros, un gran número de escuelas de enseñanza secundaria que apenas atraen a un alumno del vecindario. Y, por otra parte, hallará mano de obra en ambas ciudades que llega en un tren matutino y se marcha por la noche. Y ninguno de estos casos es un tipo extremo. A medida que se avanza hacia Londres, comprobará que la proporción de lo que yo llamaría habitantes no locales aumenta hasta que en Brixton, Hoxton o West Ham la gente verdaderamente localizada es un mero hilo en la masa de la población. Probablemente encuentre la simulación más endeble de comunidad en los distritos londinenses, donde un empleado o un obrero traslada sus bartulos de un distrito a otro y se muda a un tercero sin descubrir jamás lo que ha hecho. No es que toda esta gente no pertenezca a una comunidad, sino que pertenece a una comunidad más amplia de un nuevo tipo que vuestros administradores no han sabido descubrir y que vuestra teoría práctica del gobierno local ignora. Esta es una cuestión sobre la que ya he escrito con cierta exhaustividad en un libro publicado hace cosa de un año, titulado «Anticipations», y en
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Un ensayo sobre las áreas administrativas
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