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nydus/Mankind in the MakingPublic
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III. Ciertos aspectos al por mayor de la fabricación de hombres

cuanto a su integridad moral, que el curioso investigador busque un relato sobre el tasmano, el australiano o el polinesio antes de que llegara la «sofisticación».

La existencia misma y la naturaleza del hombre son una interferencia con la Naturaleza y sus vías, usando la Naturaleza en el sentido de la repudia de los recursos.

El hombre es el animal que usa herramientas, el animal que usa la palabra, el animal de la artificio y de la razón, y el único "retorno a la Naturaleza" posible para él —si examinamos de cerca la frase— sería un retorno al simio arborícola, promiscuo y arañador.

Rebelarse contra el instinto, rebelarse contra la limitación, evadirse, poner zancadillas y, por último, acercarse, luchar y conquistar las fuerzas que lo dominan, es el ser fundamental del hombre.

Y desde el mismo comienzo de su existencia, desde el instante de su nacimiento, si se ha de sacar lo mejor posible de él, una sabia inventiva debe rodearlo.

  • Hay que vigilar al tierno, nuevo y viviente ser ante cada signo de incomodidad,
  • hay que pesarlo y medirlo,
  • hay que pensar en él,
  • hay que hablarle y cantarle, con habilidad y propiedad,
  • y pronto hay que darle cosas que ver y tocar para que el germen inquieto de su mente no quede insatisfecho.

Desde el principio mismo, si hemos de hacer lo mejor por un niño, debe haber previsión y conocimiento mucho más allá del límite del pobre equipaje del instinto.

Ahora bien, que un niño tenga todas estas necesidades cubiertas implica ciertas otras condiciones. La constante y amorosa atención solo puede

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