Casi todos son débiles, de constitución angulosa pero no vigorosa, flacos, pálidos y de fibra relajada, a excepción de los músculos ejercitados especialmente en su labor. Casi todos padecen de indigestión y, por consiguiente, de un estado nervioso, irritable, melancólico e hipocondríaco en mayor o menor grado. Sus debilitadas constituciones son incapaces de resistir las enfermedades, por lo que son presa de ellas en cada oportunidad. De ahí que envejezcan prematuramente y mueran jóvenes. Sobre este punto, las estadísticas de mortalidad aportan un testimonio indiscutible.
Según el informe del director general del registro civil, Graham, la tasa anual de mortalidad en toda Inglaterra y Gales es algo inferior al 2¼ por ciento. Es decir, de cada cuarenta y cinco personas, muere una cada año. Este fue el promedio para el año 1839 – 40. En 1840 – 41 la mortalidad disminuyó un tanto, y la tasa de mortalidad fue de tan solo una en cuarenta y seis. Pero en las grandes ciudades la proporción es totalmente diferente. Tengo ante mí tablas oficiales de mortalidad (Manchester Guardian, 31 de julio de 1844), según las cuales la tasa de mortalidad de varias grandes ciudades es la siguiente: en Mánchester, incluyendo Chorlton y Salford, una de cada 32,72; y excluyendo Chorlton y Salford, una de cada 30,75. En Liverpool, incluyendo West Derby (suburbio), 31,90, y excluyendo West Derby, 29,90; mientras que el promedio de todos los distritos de Cheshire, Lancashire y Yorkshire citados, incluyendo un número de distritos total o parcialmente rurales y muchas pequeñas ciudades, con una población total de 2.172.506 habitantes en conjunto, es de una muerte por cada 39,80 personas. Cuán des favorablemente situados están los trabajadores en las grandes ciudades lo demuestra la mortalidad de Prescott, en Lancashire: un distrito habitado por mineros que muestra una condición sanitaria inferior a la de los distritos agrícolas, siendo la minería una ocupación nada saludable. Pero estos mineros viven en el campo, y la tasa de mortalidad entre ellos es de apenas una en 47,54, o casi un dos y medio por ciento mejor que la de toda Inglaterra.