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nydus/The Condition of the Working Class in EnglandPublic
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Movimientos obreros

“No tenéis necesidad de temer el poder del Gobierno, a los soldados, las bayonetas y los cañones que están a disposición de vuestros opresores; tenéis un arma que es mucho más poderosa que todo esto, un arma contra la cual las bayonetas y los cañones son impotentes, y un niño de diez años puede empuñarla. Solo tenéis que tomar un par de cerillas y un manojo de paja empapada en brea, y ya veré yo qué hacen el Gobierno y sus cientos de miles de soldados contra esta única arma si se usa con audacia”.

Ya en aquel año se manifestó el carácter peculiarmente social del cartismo de los obreros. El mismo Stephens dijo, en una concentración de 200.000 hombres en Kersall Moor, el Mons Sacer de Mánchester:

«El cartismo, amigos míos, no es un movimiento político donde lo principal sea conseguir el voto. El cartismo es una cuestión de cuchillo y tenedor: la Carta significa una buena casa, buena comida y bebida, prosperidad y pocas horas de trabajo».

Los movimientos contra la nueva Ley de Pobres y en pro de la Ley de las Diez Horas ya se encontraban en la más estrecha relación con el cartismo. En todas las reuniones de aquella época participó activamente el tory Oastler, y se distribuyeron cientos de peticiones para la mejora de la condición social de los trabajadores junto con la petición nacional de la Carta del Pueblo, aprobada en Birmingham. En 1839 la agitación continuó con tanta fuerza como siempre y, cuando comenzó a decaer un tanto a finales de año, Bussey, Taylor y Frost se apresuraron a desencadenar levantamientos simultáneos en el norte de Inglaterra, en

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