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nydus/The Condition of the Working Class in EnglandPublic
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jamás habían oído el nombre de la Reina ni de otros personajes como Nelson, Wellington o Bonaparte; pero era digno de mención que aquellos que no habían oído hablar ni siquiera de san Pablo, Moisés o Salomón estaban muy bien instruidos acerca de la vida, las hazañas y el carácter de Dick Turpin y, sobre todo, de Jack Sheppard. Un joven de dieciséis años no sabía cuánto son dos por dos, ni cuánto suman cuatro farthings. Un joven de diecisiete afirmaba que cuatro farthings son cuatro medios peniques; un tercero, de diecisiete años, respondió a varias preguntas muy sencillas con la breve declaración de que “no enjendraba na de na” [ne jedge o’ nothin’]». Estos niños, atiborrados de doctrinas religiosas durante cuatro o cinco años seguidos, saben tan poco al final como al principio. Un niño «fue a la escuela dominical con regularidad durante cinco años; no sabe quién es Jesucristo, pero había oído el nombre; jamás había oído hablar de los doce apóstoles, Sansón, Moisés, Aarón, etc.». Otro «asistió a la escuela dominical regularmente durante seis años; sabe quién fue Jesucristo; murió en la Cruz para salvar a nuestro Salvador; jamás había oído hablar de san Pedro o san Pablo». Un tercero, «asistió a diferentes escuelas dominicales durante siete años; solo puede leer los libros delgados y fáciles con palabras sencillas de una sílaba; ha oído hablar de los apóstoles, pero no sabe si san Pedro era uno de ellos o san Juan; este último debió de ser san Juan Wesley». A la pregunta de quién era Cristo, Horne recibió, entre otras, las siguientes respuestas: «Era Adán», «Era un apóstol», «Era el Hijo del Señor Salvador», y de un joven de dieciséis años: «Era un rey de Londres hace mucho tiempo». En Sheffield, el comisario Symonds hizo leer en voz alta a los niños de la escuela dominical; no

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