Los medios empleados habitualmente por estas Uniones para alcanzar sus fines son los siguientes:
- Si uno o varios empleadores se niegan a pagar el salario especificado por la Unión, se envía una delegación o se presenta una petición (los obreros, como veis, saben reconocer el poder absoluto del señor de la fábrica en su pequeño Estado);
- si esto resulta inútil, la Unión ordena a los empleados que suspendan el trabajo, y todos se van a casa.
Esta huelga es parcial cuando uno o varios empleadores, o general cuando todos los empleadores del ramo se niegan a regular los salarios según las propuestas de la Unión. Hasta aquí llegan los medios legales de la Unión, suponiendo que la huelga tenga lugar tras la expiración del aviso legal, lo cual no siempre ocurre.
Pero estos medios legales son muy débiles cuando hay trabajadores fuera de la Unión, o cuando los miembros se separan de ella por causa de la ventaja momentánea ofrecida por la burguesía. Especialmente en el caso de las huelgas parciales, el fabricante puede conseguir fácilmente reclutas de estas ovejas negras (conocidos como knobsticks) y hacer infructuosos los esfuerzos de los trabajadores unidos.
Los knobsticks suelen ser amenazados, insultados, golpeados o maltratados de otro modo por los miembros de la Unión; intimidados, en suma, de todas las maneras posibles.
Le siguen procesos judiciales, y como la burguesía respetuosa de la ley tiene el poder en sus propias manos, la fuerza de la Unión queda quebrantada casi siempre por el primer acto ilegal, el primer procedimiento judicial contra sus miembros.
La historia de estas Uniones es una larga serie de derrotas de los obreros, interrumpida por unas pocas victorias aisladas.