Operarios de Fábrica
Al tratar ahora de las ramas más importantes del proletariado industrial inglés, comenzaremos, según el principio ya establecido, por los obreros fabriles, es decir, aquellos que están comprendidos en la Ley de Fábricas (Factory Act).
Esta ley regula la duración de la jornada laboral en las fábricas en las que se hila o teje lana, seda, algodón y lino por medio de energía hidráulica o de vapor, abarcando, por tanto, las ramas más importantes de la industria manufacturera inglesa.
La clase empleada en ellas es la más inteligente y enérgica de todos los obreros ingleses y, por consiguiente, la más inquieta y la más odiada por la burguesía. Se sitúa en conjunto, y los obreros del algodón de manera preeminente, a la cabeza del movimiento obrero, del mismo modo que sus amos, los fabricantes, especialmente los de Lancashire, toman la delantera de la agitación burguesa.
Ya hemos visto en la introducción cómo la población empleada en la transformación de las materias textiles fue arrancada primeramente de su anterior modo de vida. Por consiguiente, no sorprende que el progreso de los inventos mecánicos en años posteriores afectara también de manera más profunda y permanente precisamente a estos trabajadores. La historia de la manufactura del algodón, tal como la cuentan Ure, Baines y otros, es el relato de mejoras en todas direcciones, la mayoría de las cuales se han arraigado también en las demás ramas de la industria.