debility, loss of appetite, pains in the shoulders, back, and hips, but especially headache, begin very soon; then follow curvatures of the spine, high, deformed shoulders, leanness, swelled, weeping, and smarting eyes, which soon become shortsighted; coughs, narrow chests, and shortness of breath, and all manner of disorders in the development of the female organism. In many cases the eyes suffer, so severely that incurable blindness follows; but if the sight remains strong enough to make continued work possible, consumption usually soon ends the sad life of these milliners and dressmakers. Even those who leave this work at an early age retain permanently injured health, a broken constitution; and, when married, bring feeble and sickly children into the world. All the medical men interrogated by the commissioner agreed that no method of life could be invented better calculated to destroy health and induce early death.
Con la misma crueldad, aunque de forma algo más indirecta, se explota al resto de las costureras de Londres. * Las muchachas empleadas en la confección de corsés tienen una ocupación dura, agotadora y dañina para la vista. ¿Y qué salario reciben? No lo sé; pero sí sé esto: el intermediario que debe dar fianza por el material entregado y que distribuye el trabajo entre las costureras, recibe 1½ peniques por pieza. De esto deduce su propia paga, al menos ½ penique, de modo que como máximo llega 1 penique al bolsillo de la muchacha. * Las muchachas que cosen corbatas deben comprometerse a trabajar dieciséis horas al día y reciben 4½ chelines a la semana. * Pero la suerte de las camiseras es la peor. Reciben por una camisa ordinaria 1½ peniques, antes 2–3 peniques; pero desde que la casa de trabajo de St. Pancras, administrada por una junta de tutores radical, comenzó a aceptar trabajo a 1½ peniques, las pobres mujeres de fuera se han visto obligadas a hacer lo mismo. Por camisas finas de fantasía, que pueden hacerse en