la esposa en cada visita posterior, echándola al cabo de media hora. En la casa de beneficencia de Middleton, en Lancashire, doce, y a veces dieciocho paupérrimos de ambos sexos dormían en una sola habitación. Esta institución no está comprendida en la Nueva Ley de Pobres, sino que se rige por una antigua ley especial (Ley de Gilbert). El inspector había instalado una fábrica de cerveza en la casa para su propio beneficio. En Stockport, el 31 de julio de 1844, un hombre de setenta y dos años fue llevado ante el juez de paz por negarse a romper piedras y por insistir en que, debido a su edad y a una rodilla rígida, no era apto para su trabajo. En vano ofreció realizar cualquier tarea adaptada a su fuerza física; fue condenado a dos semanas de trabajos forzados en la rueda de andar. En la casa de beneficencia de Basford, un funcionario inspector descubrió que las sábanas no se habían cambiado en trece semanas, las camisas en cuatro, las medias de dos a diez meses, de modo que de cuarenta y cinco muchachos solo tres tenían medias, y todas sus camisas estaban hechas girones. Las camas bullían de sabandijas y la vajilla se lavaba en los cubos de fregregar. En la casa de beneficencia del oeste de Londres, un portero que había contagiado la sífilis a cuatro niñas no fue despedido, y otro que había ocultado a una niña sorda y muda cuatro días y noches en su cama tampoco fue destituido.
Como en la vida, así en la muerte. Los pobres son arrojados a la tierra como ganado infectado. El cementerio de indigentes de St. Brides, en Londres, es un yermo cenagoso, en uso como cementerio desde la época de Carlos II y repleto de montones de huesos; todos los miércoles, los indigentes son arrojados a una zanja de catorce pies de profundidad; un vicario recita la Letanía a toda velocidad; la zanja se cubre vagamente, para ser reabierta el miércoles siguiente y llenarse de cadáveres mientras se pueda forzar a quepa uno más. La putrefacción así engendrada contamina todo el vecindario. En Mánchester, el cementerio de indigentes se encuentra enfrente de la Ciudad Vieja, a lo largo del Irk; este también es un lugar áspero y