CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/The Condition of the Working Class in EnglandPublic
Página 179 de 422
Table of Contents

Resultados

Aparte de las diversas enfermedades que son consecuencia necesaria del actual abandono y opresión de las clases más pobres, hay otras influencias que contribuyen a aumentar la mortalidad entre los niños pequeños. En muchas familias, la mujer, al igual que el marido, tiene que trabajar fuera de casa, y la consecuencia es el total abandono de los niños, que o bien son encerrados bajo llave o entregados a otros para que los cuiden. Por tanto, no hay que sorprenderse de que centenares de ellos perezcan a causa de todo tipo de accidentes. En ninguna parte se atropella a tantos niños, en ninguna parte muere tanta gente a causa de caídas, ahogamientos o quemaduras como en las grandes ciudades y pueblos de Inglaterra. Las muertes por quemaduras y escaldaduras son especialmente frecuentes; un caso así ocurre casi todas las semanas durante los meses de invierno en Mánchester, y con mucha frecuencia en Londres, aunque apenas se hace mención de ellos en los periódicos. Tengo a mano un ejemplar del Weekly Despatch del 15 de diciembre de 1844, según el cual, en la semana del 1 al 7 de diciembre inclusive, ocurrieron seis casos de este tipo. Estos desgraciados niños, que perecen de esta manera terrible, son víctimas de nuestro desorden social y de las clases propietarias interesadas en mantener y prolongar dicho desorden. Aun así, uno se queda con la duda de si incluso esta muerte terriblemente dolorosa no es una bendición para los niños al rescatarlos de una larga vida de trabajo y miseria, rica en sufrimientos y pobre en goces. A tal extremo han llegado las cosas en Inglaterra; y la burguesía lee estas noticias todos los días en los periódicos y no se toma ninguna otra molestia al respecto. Pero no puede quejarse si, tras el testimonio oficial y no oficial aquí citado y que debe de ser de su conocimiento, la acuso abiertamente de asesinato social. Que la clase dominante se ocupe de que estas espantosas condiciones sean mejoradas, o que ceda la administración de los intereses comunes a

179