menudo deben adentrarse en un calor tal que las tablas sobre las que se paran se prenden fuego bajo sus pies. Los soplarvidrios suelen morir jóvenes a causa de la debilidad y de afecciones en el pecho.
En conjunto, este informe atestigua la introducción gradual pero segura del sistema fabril en todas las ramas de la industria, reconocible especialmente por el empleo de mujeres y niños.
No he creído necesario rastrear en cada caso el progreso de la maquinaria y el desplazamiento de los hombres como trabajadores. Todo aquel que esté un poco familiarizado con la naturaleza de la manufactura puede completar esto por sí mismo, al tiempo que me falta espacio para describir en detalle un aspecto de nuestro actual sistema de producción, cuyo resultado ya he esbozado al tratar el sistema fabril.
Por todas partes se introduce la maquinaria y se destruye así el último rastro de la independencia del trabajador. Por todas partes la familia se disuelve por el trabajo de la esposa y los hijos, o se invierte al quedarse el esposo sin empleo y verse obligado a depender de ellos para obtener el pan; en todas partes la inevitable maquinaria otorga al gran capitalista el control del comercio y, con él, de los trabajadores.
La centralización del capital avanza sin interrupción, la división de la sociedad en grandes capitalistas y trabajadores desposeídos es cada día más aguda, el desarrollo industrial de la nación avanza a pasos agigantados hacia la crisis inevitable.