5
Se contaban mil cuentos de alegría y regocijo; dulces sonrisas encontraban sutiles dichos cálidos de ingenio que a este y al otro rumbo daban doble valor, y aguzaban el filo al apetito embotado:
Ni escaseaba el Arpa armoniosa, (que en el Foso más hondo al Espectro desnudo puede brindar un réspice del dolor eterno), endulzada por la voz de sirena de un acorde angélico.