44
Y ya la luz dudoso brillo mostraba, cuando veló la gran Lámpara su rayo luciente bajo el redondo borde del cielo, y luminoso brillaba en nuestros Antípodas la sonrisa del Día:
La generosa muchedumbre de naires y gentuiles remaba desde el robusto navío rumbo a casa, buscando el reposo y el delicioso desmayo del sueño, para los seres cansados el apacible don de la Marea nocturna.