18
«Allí, frente a la costa de Tingitania, parece bloquear y cerrar la ola mediterránea, donde el estrecho conocido considera ennoblecido su nombre por la última fatiga del valiente tebano. Rebosante del peso de sus tribus, prolífica, cercada por olas abrumadoras que rugen y braman; todas razas nobles de tan valiente pecho, que cada una puede jactarse con justicia de ser la mejor».