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A bordo de la fatigada Flota, alegre transcurría la noche en despreocupado regocijo sin temor a nada; pues la lejana tierra que tanto tiempo había esquivado su vista por fin daba señales, y al fin yacía cerca.
Ahora empieza cada curioso a fijarse en las costumbres, modales y aparejos de aquel extraño pueblo, y mucho se maravillaban de cómo la secta descarriada por la vasta superficie de la Tierra habitaba a lo ancho y a lo largo.