20
Apresuradas corren, altas salpicando la espuma, y azotan con plateados trenes el espumoso Blanco: el blando pecho de Doto surca el camino salobre con más ardor que en su condición acostumbrada.
Salta Nisé, mientras Neríne busca la lid despejando la ligera y cristalina ola: las olas curvadas abren un ancho sendero, temiendo despertar la ira de las presurosas Nereidas.