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“No niego yo que algunos de alta estirpe, de acaudaladas casas, hombres de generosa sangre, aún hoy con sus nobles vidas y excelentes títulos heridados dignamente sostienen: Y si la luz que la ascendencia ha prestado ninguna nueva gloria por sus obras gana, al menos no decae, ni se atenúa:— Mas ¡ay! pocos hombres así el Pintor conoce.”