62
Todos vuelven los rostros curiosos para ver de dónde surgen el mayor estrépito y la más fiera lid:
¡Cuando he aquí que un jinete, armado de pies a cabeza, cruza la llanura a galope para reclamar el premio de la guerra:
Saludando al Rey y a las Damas, marcha derecho hacia los suyos: Es el gran Magriçe:
Con el más cálido abrazo saluda a sus amigos, a quienes en la batalla, a fe mía, jamás les falla.