32
¡Oh mágica Medea! ¡Oh Progne fiera! si a vuestros propios hijos por venganza os atrevisteis a matar por ajenos crímenes y agravios del padre, ved que la acción de Teresa fue aún más oscura. La vana codicia de ganancia, el deseo incontinente, fueron las causas principales de tan amargo mal: Escila a su anciano padre por uno mató, por ambos Teresa a su hijo traicionó.