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“Vi, y vi claramente, la Luz viva, a quien la gente marinera tiene por Patrona santa, en tiempos de tribulación y ruda lucha de los vientos, y negro huracán cuando el corazón del hombre desfallece.
Ni menos fue para uno y todos exquisita maravilla, que supera el poder del asombro, ver las nubes asentadas en el mar, de fuste voluminoso, alzando la profundidad del Océano con succión absorbente.