82
Si por nuevos y escabrosos caminos abrí una senda, por otras Escilas y Caribdis vine, vi a otras Sirtes sembrar de escollos el fondo arenoso, y a otras rocas Acroceraunias de infamia llenas: ¿Por qué, cuando tales fatigas casi han cesado, por qué estamos así abandonados, entregados a la ignominia, si por nuestros afanes Tú no estás ofendido Sino si Tu mayor gloria es lo pretendido?