7
¿Pretendes de los cristianos las tierras conquistar, tú que tantas y tan hermosas tierras ya posees?
¿Por qué no buscas el Cifiso y el Nilo, arroyos que siempre odian aquel antiguo Nombre Santo?
¡Allí debieran sentir los duros extremos del acero, los que la canción veraz de la Iglesia difamarán!:
De Carlos, de Luis, heredaste el nombre y las tierras; ¿por qué no el mérito de las guerras más justas?