y cuando la sangre caliente de la juventud corre por el cerebro, el Tedio y la Nostalgia se engendran con facilidad, al tiempo que ambos son fatales para el pleno éxito del Explorador. Y, prefiriendo a todas las líneas más suaves la dura vida de los viajes de Descubrimiento:—
Donde habitan cosas que no poseen el dominio del hombre, donde la planta de un hombre mortal jamás ha estado;—
una carrera que combina el cultivo y la educación con ese encanto irresistible, esa pasión poética de lo Desconocido; cuyo goce del mero movimiento aligera todas las penas y desengaños; que ayuda, mediante la comunión con la Naturaleza, al estudio propio de la Humanidad; que amplía la visión mental a medida que la cima ensancha el horizonte; que hizo de Julián un santo, de Khizr un profeta y de Odín un dios: esta Reiselust, digo, al ser mi pasión dominante, me impuso buscar un talismán contra la nostalgia y los trastornos nerviosos que los hombres cultos llaman Frenalgia y Autofobia.