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—No cuadra —dijo Veloso—, según creo, tratar de asunto tan tierno en horas tan duras; las rudas fatigas del mar, que agotan a la flota, ahogan sin miramientos las más delicadas fantasías del amor: más bien de combate ferviente y hazaña bélica sea ahora nuestra historia, pues bien veo que la vida es dura prueba y, a buen seguro, sé que más problemas se avecinan; algo me dice que es así.