77
No lejos dieron pasos cuando en cumbre do se extendía un prado esmaltado de gemas se hallaron; de esmeralda y rubí sembrado, tal era el lujo que juzgaron pisar suelo paradisíaco:
Aquí flota en el aire un Orbe, a través del cual la luz de purísimo fulgor penetraba de tal modo que, así como su superficie pulida es la más diáfana claridad, así se muestra su centro y su núcleo.