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“Cautivo vio a su hermano, el noble Fernand, el Santo que a alto fin con valor aspira, que en manos del sarraceno, cual rehén, se entregara por salvar a su hueste sitiada.
Vivió por la fe más pura a la Patria la vida de noble Dama vendida por esclava, no fuera que, comprado al precio de la poderosa Ceuta, ante el bienestar público se prefiriera el propio.