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nydus/The Scarlet LetterPublic
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La aduana

llamarada; sino más bien un resplandor profundo y rojo, como el del hierro en una fragua. Peso, solidez, firmeza; tal era la expresión de su reposo, incluso en medio del deterioro que se había apoderado prematuramente de él en la época de la que hablo.

Pero podía imaginar, aun entonces, que, bajo alguna emoción que penetrara profundamente en su conciencia⁠—estimulada por un toque de clarín, lo suficientemente fuerte como para despertar todas sus energías que no estaban muertas, sino tan solo adormecidas⁠—, era todavía capaz de sacudirse sus flaquezas como la bata de un enfermo, soltar el bastón de la vejez para empuñar la espada de combate y erigirse una vez más en guerrero. Y, en un momento tan intenso, su comportamiento habría seguido siendo sereno. Tal despliegue, sin embargo, solo cabía imaginarlo en la fantasía; no debía anticiparse ni desearse.

Lo que vi en él⁠—con tanta evidencia como los indestructibles baluartes del Viejo Ticonderoga ya citados como la más apropiada similitud⁠—fueron los rasgos de una resistencia terca y ponderada, que bien pudo haber rayado en obstinación en sus años mozos; de una rectitud que, al igual que la mayoría de sus otras dotes, yacía en una masa algo pesada, y era tan inamovible e inmanejable como una tonelada de mineral de hierro; y de una benevolencia que, por más fieramente que hubiera guiado las bayonetas en Chippewa o Fort Erie, considero de una ley tan genuina como la que anima a cualquiera o a todos los filántropos polémicos de la época. Había dado muerte a hombres con su propia mano, por lo que sé⁠—cierto es que habían caído, como briznas de hierba al paso de la guadaña, ante la carga a la que su espíritu infundía su energía triunfante⁠—; mas, fuere como fuere, jamás hubo en su corazón tanta crueldad como para haber rozado el polvillo de las alas de una mariposa. No he conocido a hombre a cuya bondad innata recurriera con mayor confianza.

Muchas características —y aquellas, además, que contribuyen no con menor fuerza a impartir semejanza en un esbozo— debían de haberse

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