CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/The Mystery of Edwin DroodPublic
Página 181 de 415
Table of Contents

XI. A Picture and a Ring

la Naturaleza. Ruego, por lo tanto, que se entienda que prescindo del nido de pájaro. Pero mi cuadro sí representa al verdadero amante como carente de una existencia separable de la del amado objeto de sus afectos, y como viviendo a la vez una vida duplicada y una vida partida por la mitad. Y si no expreso claramente lo que quiero decir con eso, se debe o bien a la razón de que, al carecer de dotes para la conversación, no puedo expresar lo que quiero decir, o bien a que, al carecer de sentido, no quiero decir lo que no logro expresar. Lo cual, según mi leal saber y entender, no es el caso”.

Edwin se había puesto rojo y se había puesto pálido, a medida que ciertos puntos de este cuadro salían a la luz. Ahora estaba sentado mirando el fuego y se mordía el labio.

—Las especulaciones de un hombre anguloso —prosiguió el señor Grewgious, sentado y hablando exactamente igual que antes— son probablemente erróneas en un tema tan globular. Pero me figuro (sujeto, como antes, a la corrección del señor Edwin) que no puede haber frialdad, ni lasitud, ni duda, ni indiferencia, ni un estado mental medio fuego y medio humo, en un verdadero amante. Ruego que me diga si estoy cerca del blanco con mi descripción.

Tan abrupto en su conclusión como en su comienzo y su desarrollo, le lanzó esta pregunta de golpe a Edwin, y se detuvo cuando cualquiera habría supuesto que se encontraba a mitad de su discurso.

“Debería decir, señor⁠ —tartamudeó Edwin⁠—, ya que me plantea la cuestión a mí...”

—Sí —dijo el señor Grewgious—, se lo consulto a usted como a una autoridad.

181