hilera de cifras de este tipo sea recurrir a la ayuda gráfica. No es fácil aquí, como tampoco en la estadística ordinaria, captar el significado de meras cifras; mientras que la disposición de grupos de puntos o líneas se comprende con mucha más rapidez. El ojo es muy rápido para detectar cualquier síntoma de regularidad en la disposición, o cualquier tendencia a una aglomeración más densa en una dirección que en otra. ¿Cómo debemos entonces disponer nuestras cifras de modo que las forcemos a mostrar su verdadero carácter? Yo sugeriría que nos propongamos trazar una línea al azar; y, puesto que no podemos confiar en nuestros propios esfuerzos desasistidos para hacer esto, que confiemos en la ayuda de tal tabla de cifras para que lo haga por nosotros, y examinemos luego con qué clase de eficacia pueden llevar a cabo la tarea. El problema de trazar líneas rectas al azar, bajo diversas limitaciones de dirección o intersección, es bastante familiar, pero no me consta que nadie haya sugerido el trazo de una línea cuya forma, así como su posición, sean de un carácter puramente aleatorio. Para mayor simplicidad, suponemos que la línea está confinada a un plano.
La definición de tal línea no parece entrañar ninguna dificultad en particular. Expresada de acuerdo con el lenguaje ordinario, la describiríamos como la trayectoria (es decir,[** TN: espacio] cualquier trayectoria) trazada por un punto que en cada momento tiene las mismas probabilidades de moverse en una dirección cualquiera que en cualquier otra. Que nosotros mismos no podríamos trazar tal línea, y que no podríamos lograr que la trazara ningún agente físico, es seguro. La mera inercia de cualquier cuerpo en movimiento le conferirá siempre una tendencia, por leve que sea, a continuar en línea recta en cada momento, en lugar de responder instantáneamente a los dictados instantáneamente variables respecto a su dirección de movimiento. Tampoco podemos concebir ni imaginar tal línea en su estado último o ideal. Pero es fácil ofrecer una aproximación gráfica a ella, y es fácil también mostrar cómo esta aproximación puede prolongarse tanto como queramos hacia el ideal en cuestión.