Codal
nydus/The Memoirs of Sherlock HolmesPublic
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El paciente residente

estos cigarros. * El hombre mayor se sentó en esa silla de mimbre; fue él quien usó la boquilla. * El hombre más joven se sentó allá lejos; sacudió la ceniza contra la cómoda. * El tercer tipo se paseaba de un lado a otro. Blessington, creo, se sentó erguido en la cama, pero de eso no puedo

“Bueno, terminó con que atraparon a Blessington y lo ahorcaron. El asunto estaba tan premeditado que es mi creencia que traían con ellos algún tipo de polea o motón que pudiera servir de horca. Ese destornillador y esos tornillos eran, según supongo, para instalarlo. Al ver el gancho, sin embargo, se ahorcaron naturalmente la molestia. Habiendo terminado su trabajo, huyeron, y la puerta fue trancada por dentro detrás de ellos por su cómplice”.

Todos habíamos escuchado con el más profundo interés este resumen de los acontecimientos de la noche, que Holmes había deducido a partir de indicios tan sutiles y minuciosos que, aun cuando nos los hubo señalado, apenas pudimos seguirle en su razonamiento.

El inspector se apresuró a marchar al instante para hacer averiguaciones sobre el pinche, mientras Holmes y yo regresábamos a Baker Street para desayunar.

“Volveré a las tres”, dijo, cuando hubimos terminado de comer.

“Tanto el inspector como el médico se reunirán conmigo aquí a esa hora, y espero para entonces haber aclarado cualquier pequeña oscuridad que el caso todavía pueda presentar”.

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