Codal
nydus/The Memoirs of Sherlock HolmesPublic
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El problema final

  • Dos líneas de huellas se veían claramente marcadas a lo largo del extremo más alejado del sendero, ambas alejándose de mí. * No había ninguna de regreso. A pocas yardas del final, el suelo aparecía completamente removido formando un sector de lodo, y las ramas y los helechos que bordeaban el abismo estaban rotos y ajados. > Me tendí boca abajo y miré hacia el abismo mientras la bruma salpicaba a mi alrededor. El día se había oscurecido desde mi partida, y ahora solo podía distinguir aquí y allá el brillo de la humedad sobre las paredes negras, y muy allá en el fondo del pozo, el destello del agua rota. Grité; pero solo llegó de vuelta a mis oídos el mismo grito semihumano

Pero estaba escrito que al fin y al cabo yo habría de recibir una última palabra de saludo de mi amigo y camarada.

He dicho que su bastón alpino había quedado apoyado contra una roca que sobresalía en el sendero. Desde la parte superior de este peñasco, el destello de algo brillante llamó mi atención y, levantando la mano, descubrí que provenía de la cigarrera de plata que solía llevar.

Al recogerla, un pequeño papel cuadrado sobre el cual había estado apoyada revoloteó hacia el suelo. Al desdoblarlo, comprobé que constaba de tres páginas arrancadas de su cuaderno de notas y dirigidas a mí. Era muy propio de él que la dirección fuera tan precisa, y la escritura tan firme y clara, como si hubiera sido escrita en su gabinete de estudio.

Mi querido Watson [decía], escribo estas pocas líneas por cortesía del señor Moriarty, quien aguarda a que me convenga para la discusión final de aquellas cuestiones que existen entre nosotros.

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