importante aquí, todas las fantasías. En lugar de dividir la religión geográficamente, y por decirlo así verticalmente, en cristiana, musulmana, brahmánica, budista, etcétera, la dividiría psicológica y en cierto modo horizontalmente; en los estratos de elementos e influencias espirituales que a veces podían coexistir en un mismo país, o incluso en un mismo hombre. Dejando la Iglesia a un lado por el momento, estaría dispuesto a dividir la religión natural de la masa de la humanidad bajo epígrafes como estos: * Dios; * los Dioses; * los Demonios; * los Filósofos. Creo que una clasificación de este tipo nos ayudará a ordenar las experiencias espirituales de los hombres con mucho más éxito que el convencional asunto de comparar religiones; y que muchas figuras famosas encajarán de manera natural de este modo, mientras que de la otra forma solo se las fuerza a encajar. Como voy a hacer uso de estos títulos o términos más de una vez en la narración y en las alusiones, será conveniente definir en este punto qué pretendo que representen. Y en este capítulo empezaré por el primero, el más sencillo
Al considerar los elementos de la humanidad pagana, debemos comenzar por intentar describir lo indescriptible. Muchos salvan la dificultad de describirlo mediante el recurso de negarlo, o al menos ignorarlo; pero el quid de la cuestión es que se trataba de algo que nunca llegó a eliminarse por completo, ni siquiera cuando se le ignoraba.
Están obsesinados con su monomanía evolutiva de que toda gran cosa crece a partir de una semilla, o de algo más pequeño que ella misma.