Pero algunos de los que lo han visto en estas escenas de rusticidad medieval tal vez no lo hayan visto en otra clase de poesía, a la que a veces se tiene la costumbre de llamar artificial en lugar de artística. Temo que muchos críticos modernos solo vean un clasicismo marchito en el hecho de que hombres como Crashaw y Herrick concebidas las figuras de los pastores de Belén bajo la forma de los pastores de Virgilio. Sin embargo, tenían una profunda razón; y al convertir su obra de Belén en una égloga latina, retomaron uno de los eslabones más importantes de la historia humana. Virgilio, como ya hemos visto, representa todo aquel paganismo más cuerdo que había derrocado al insano paganismo del sacrificio humano; pero el hecho mismo de que incluso las virtudes virgilianas y el paganismo cuerdo se hallaran en una decadencia incurable es todo el problema al cual la revelación a los pastores es la solución. Si el mundo hubiera tenido alguna vez la oportunidad de cansarse de ser demoníaco, podría haberse curado simplemente volviéndose cuerdo. Pero si se había cansado incluso de ser cuerdo, ¿qué iba a suceder sino lo que sucedió? Tampoco es falso concebir al pastor arcadio de las Églogas regocijándose por lo que sucedió. Incluso se ha reivindicado una de las Églogas como profecía de lo que sucedió. Pero es tanto en el tono y la dicción incidental del gran poeta donde sentimos la simpatía potencial con el gran evento; y aun en sus propias frases humanas las voces de los pastores virgilianos habrían podido quebrarse más de una vez ante algo más que la ternura de Italia … Incipe, parve puer, risu cognoscere matrem … Habrían podido hallar en aquel extraño lugar todo lo mejor de las últimas tradiciones de los latinos; y algo mejor que un ídolo de madera erigido para siempre como el pilar de la familia humana: un Dios Laico. Pero ellos y todos los demás mitólogos estarían justificados al regocijarse de que el evento hubiera colmado no solo el misticismo, sino también el materialismo de la mitología. La mitología tuvo muchos pecados; pero
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I. El dios en la cueva
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