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nydus/The Everlasting ManPublic
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V. El hombre y las mitologías

perfecto a menos que sea personal. Sin eso, la ciega e inconsciente belleza del mundo se halla en su jardín como una estatua sin cabeza. Basta con ser un poeta muy menor para haber luchado con la torre o el árbol hasta que hablaron como un titán o una dríada. A menudo se dice que la mitología pagana era una personificación de las fuerzas de la naturaleza. La frase es cierta en cierto sentido, pero es muy insatisfactoria; porque da a entender que las fuerzas son abstracciones y que la personificación es artificial. Los mitos no son alegorías. Las potencias naturales no son en este caso abstracciones. No es como si existiera un Dios de la Gravitación. Puede haber un genio de la cascada; pero no de la mera caída, aún menos que del mero agua. La personificación no es de algo impersonal. La cuestión es que la personalidad perfecciona el agua dotándola de significado. Papá Noel no es una alegoría de la nieve y el acebo; no es meramente la sustancia llamada nieve a la que posteriormente se le da artificialmente una forma humana, como a un muñeco de nieve. Es algo que le otorga un nuevo significado al mundo blanco y a los perennes; de modo que la nieve misma parece cálida más que fría. La prueba es, por tanto, puramente imaginativa. Pero imaginativo no significa imaginario. No se sigue de ahí que sea todo lo que los modernos llaman subjetivo, cuando quieren decir falso. Todo verdadero artista siente, consciente o inconscientemente, que está tocando verdades trascendentales; que sus imágenes son sombras de cosas vistas a través del velo. En otras palabras, el místico natural sabe que hay algo ahí; algo detrás de las nubes o dentro de los árboles; pero cree que la búsqueda de la belleza es el camino para encontrarlo; que la imaginación es una especie de sortilegio capaz de conjurarlo.

Ahora bien, no comprendemos este proceso en nosotros mismos, y mucho menos en nuestros semejantes más lejanos. Y el peligro de que

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