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nydus/The Everlasting ManPublic
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La antigüedad de la civilización

admirar, en un sentido romántico y poético, al hombre que fuera verdaderamente el más fuerte; pero eso es algo muy distinto, y es tan puramente moral e incluso místico como la admiración por el más puro o el más sabio. Pero el espíritu que soporta las crueldades y caprichos propios de un déspota consagrado es el espíritu de una sociedad antigua, asentada y probablemente endurecida, no el espíritu de una nueva. Como su nombre lo indica, el Viejo es el gobernante de una humanidad vieja.

Es mucho más probable que una sociedad primitiva fuera algo parecido a una democracia pura. Hasta el día de hoy, las comunidades agrícolas comparativamente simples son, con mucho, las democracias más puras.

La democracia es algo que siempre fracasa debido a la complejidad de la civilización. Quien quiera puede afirmarlo diciendo que la democracia es enemiga de la civilización. Pero debe recordar que algunos de nosotros preferimos realmente la democracia a la civilización, en el sentido de preferir la democracia a la complejidad.

De todos modos, los campesinos que labran parcelas de su propia tierra en una áspera igualdad, y se reúnen para votar directamente bajo el árbol de la aldea, son los hombres que se gobiernan a sí mismos de manera más verdadera. Es sin duda tan probable como improbable que una idea tan simple se encontrara en la primera condición de hombres aún más simples.

En verdad, la visión despótica es exagerada, aun si no consideramos a los hombres como hombres. Incluso partiendo de una premisa evolutiva de la más materialista índole, no hay realmente razón alguna por la cual los hombres no debieran haber tenido al menos tanta camaradería como las ratas o los grajos. Liderazgo de algún tipo sin duda tenían, como lo tienen los animales gregarios; pero el liderazgo no implica esa servidumbre irracional que se atribuye a los súbditos supersticiosos del Viejo de la Montaña.

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