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nydus/The Everlasting ManPublic
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IV. Dios y la religión comparada

vemos en tiempos históricos. Dioses, semidioses y héroes se multiplican como arenques ante nuestros propios ojos, y sugieren por sí mismos que la familia pudo haber tenido un solo fundador; la mitología se vuelve cada vez más complicada, y la complejidad misma sugiere que en el principio era más simple. Incluso basándose en la evidencia externa, de la clase llamada científica, existe por lo tanto un argumento muy sólido a favor de la sugerencia de que el hombre comenzó con el monoteísmo antes de que este se desarrollara o degenerara en politeísmo.

Pero a mí me preocupa más una verdad interna que una externa; y, como ya he dicho, la verdad interna es casi indescriptible. Tenemos que hablar de algo cuyo quid fundamental es que la gente no hablaba de ello; no solo tenemos que traducir de una lengua o un habla extrañas, sino de un silencio extraño.

Sospecho que hay una inmensa implicación detrás de todo politeísmo y paganismo. Sospecho que solo tenemos un atisbo de ella aquí y allá en estos credos salvajes u orígenes griegos.

No es exactamente lo que entendemos por la presencia de Dios; en cierto sentido, con mayor verdad podría llamarse la ausencia de Dios. Pero ausencia no significa inexistencia; y un hombre que brinda por unos amigos ausentes no quiere decir que de su vida esté ausente toda amistad. Es un vacío, pero no es una negación; es algo tan positivo como una silla vacía.

Sería una exageración decir que el pagano vio más arriba del Olimpo un trono vacío. Estaría más cerca de la verdad tomar la gigantesca imaginería del Antiguo Testamento, en la que el profeta vio a Dios por la espalda; era como si alguna presencia inmensa le hubiera dado la espalda al mundo.

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