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nydus/The Everlasting ManPublic
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V. The Escape from Paganism

Si alguien dice que las máximas filosóficas conservadas a través de muchas edades, o los templos mitológicos frecuentados por mucha gente, son cosas de la misma clase y categoría que la Iglesia, basta con responder muy sencillamente que no lo son.

Nadie piensa que son lo mismo cuando los ve en la antigua civilización de Grecia y Roma; nadie pensaría que son lo mismo si esa civilización hubiera durado dos mil años más y existiera en la actualidad; nadie puede pensar razonablemente que son lo mismo en la civilización pagana paralela de Oriente, tal como es en la actualidad.

Ninguna de estas filosofías o mitologías se parece en nada a una Iglesia; desde luego, en nada a una Iglesia Militante. Y, como he demostrado en otra parte, aunque esta regla no estuviera ya demostrada, la excepción confirmaría la regla. La regla es que la historia precristiana o pagana no produce una Iglesia Militante; y la excepción, o lo que algunos llamarían la excepción, es que el Islam es al menos militante si no es una Iglesia.

Y eso es precisamente porque el Islam es el único rival religioso que no es precristiano y, por lo tanto, no es pagano en ese sentido. El Islam fue un producto del cristianismo; aun si fue un subproducto; aun si fue un mal producto. Fue una herejía o una parodia que emulaba y, por consiguiente, imitaba a la Iglesia. No es más sorprendente que el mahometismo tuviera algo de su espíritu combativo que el hecho de que el cuaquerismo tuviera algo de su espíritu pacífico. Después del cristianismo hay una infinidad de tales emulaciones o extensiones. Antes de él no hay ninguna.

La Iglesia Militante es, por tanto, única porque es un ejército que marcha para efectuar una liberación universal. La esclavitud de la cual el mundo ha de ser liberado es algo que está muy bien simbolizado tanto por el estado de Asia como por el de la Europa pagana. No me refiero meramente a su estado moral o inmoral. El misionero, a decir verdad, tiene mucho más a su favor de lo que los ilustrados

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