día en que, estando la ciencia en cierto modo completa, los documentos y hechos indiferentes puedan descartarse sin riesgo; pero en el presente no nos hallamos en situación de distinguir lo superfluo de lo necesario, y con toda probabilidad la línea de demarcación nunca será fácil de trazar. Esto justifica las investigaciones más especiales y las más fútiles en apariencia. Y, en el peor de los casos, ¿qué importa que haya una cierta cantidad de trabajo desperdiciado? > "Es una ley en la ciencia, como en todo esfuerzo humano" y, ciertamente, en todas las operaciones de la naturaleza, "trabajar a grandes rasgos, con un amplio margen de lo
No nos proponemos refutar estos argumentos en toda la medida en que esto es posible. Además, Renan, que ha expuesto los argumentos de ambos lados de la cuestión con igual vigor, dio por zanjado definitivamente el debate con las siguientes palabras: > «Puede decirse que algunas investigaciones son inútiles en el sentido de que consumen un tiempo que se habría empleado mejor en cuestiones más serias... Aunque no es necesario que un artesano tenga un conocimiento completo de la obra que se le encarga ejecutar, no deja de ser deseable que aquellos que se dedican a labores especiales tengan alguna noción de las consideraciones más generales que son las únicas que dan valor a sus investigaciones. Si todos los esforzados trabajadores a los que la ciencia moderna