por abstracción. Su solidaridad debe buscarse en algún rasgo dominante del carácter o del entorno de los hombres que influya en todas las diferentes manifestaciones de su actividad. No debemos esperar los mismos grados de solidaridad en todas las especies de actividad; la habrá en mayor medida en aquellas especies en las que cada individuo depende estrechamente de las acciones de la masa (vida económica, social, política); la habrá en menor medida en las actividades intelectuales (artes, ciencias), donde la iniciativa individual tiene un juego más libre. Los documentos mencionan la mayoría de los hábitos (creencias, costumbres, instituciones) en bloque, sin distinguir a los individuos; y sin embargo, en una misma sociedad, los hábitos varían considerablemente de un hombre a otro. Es necesario tener en cuenta estas diferencias, de lo contrario se corre el peligro de explicar las acciones de los artistas y de los hombres de ciencia mediante las creencias y los hábitos de su príncipe o de sus comerciantes.
(2) Para determinar las causas de una evolución, es necesario estudiar los únicos seres que pueden evolucionar: los hombres. Toda evolución tiene por causa un cambio en las condiciones materiales o en los hábitos de ciertos hombres. La observación nos muestra dos clases de cambio. En el primer caso, los hombres siguen siendo los mismos, pero cambian su manera de actuar o de pensar, ya sea voluntariamente por imitación, o bien por coacción. En