tema dado han sido descubiertos y puestos a disposición. De dos cosas una: o bien estos documentos ya han sido sometidos a una elaboración crítica, o se encuentran en condición de materia prima; este es un punto que debe ser determinado por investigaciones "bibliográficas", las cuales también, como ya hemos observado, forman parte de las indagaciones que preceden a la parte lógica de la obra.
En el primer caso, en el que los documentos ya han pasado por un proceso de elaboración, es necesario estar en condiciones de verificar la exactitud de la labor crítica; en el segundo caso, en el que los documentos son todavía materia prima, el estudiante debe hacer la labor crítica por sí mismo.
En ambos casos, ciertos conocimientos antecedentes y auxiliares de carácter positivo, los llamados Vor-und Hülfskenntnisse, son tan indispensables como el hábito del razonamiento exacto; pues si, en el curso de la labor crítica, es posible equivocarse por razonar mal, también es posible equivocarse por pura ignorancia.
El oficio de erudito o de historiador es, por otra parte, semejante en este aspecto a todas las demás profesiones; es imposible ejercerlo sin poseer un cierto equipo de nociones técnicas, cuya ausencia no puede suplir ni la aptitud natural ni siquiera el método. ¿En qué consiste, pues, el aprendizaje técnico del erudito o del historiador? O bien, para emplear un lenguaje que, aunque inadecuado, como trataremos de demostrar, es de