críticamente, anotado o utilizado. Esta información solo puede encontrarse en las obras de eruditos e historiadores anteriores. Para familiarizarse con estas obras, hay que recurrir a aquellos «repertorios bibliográficos», propiamente dichos, de toda especie, compilados desde puntos de vista muy diversos, que ya han sido publicados. Entre los instrumentos indispensables de la heurística hay que contar, por tanto, con los repertorios bibliográficos de la literatura histórica, así como con los repertorios de catálogos de documentos originales.
Proveer la lista clasificada de todos esos repertorios (repertorios de catálogos, repertorios bibliográficos, propiamente dichos), junto con otra información pertinente, con el fin de evitar a los estudiantes errores y pérdidas de tiempo, es el objeto de lo que nos sentimos libres de llamar la «ciencia de los repertorios» o «bibliografía histórica».
El profesor Bernheim ha publicado un esbozo preliminar de la misma, que hemos intentado ampliar. El esbozo ampliado lleva la fecha de abril de 1896: ya serían necesarias numerosas adiciones, por no hablar de una revisión, pues el aparato bibliográfico de las ciencias históricas se está renovando, en la actualidad, con asombrosa rapidez. Un libro sobre los repertorios destinado a estudiosos e historiadores queda, por regla general, desfasado el día después de haber sido concluido.