trata de reconstruirlas todas; basta con responder a una sola pregunta: ¿realizó el autor estas operaciones correctamente o no? La pregunta puede abordarse por dos vertientes.
(1) La investigación crítica de la autoría nos ha enseñado a menudo las condiciones generales bajo las cuales operaba el autor. Es probable que algunas de ellas hayan influido en cada una de las operaciones. Debemos, por tanto, comenzar estudiando la información que poseemos sobre el autor y la composición del documento, esforzándonos en particular por buscar en los hábitos, sentimientos y situación personal del autor, o en las circunstancias en las que compuso, todas las razones que pudieron haber existido para la incorrección, por un lado, o la exactitud excepcional, por el otro.
Para percibir estas razones es necesario estar alerta a ellas de antemano. El único método, por consiguiente, es elaborar un cuestionario general que haga referencia a las posibles causas de inexactitud. Lo aplicaremos entonces a las condiciones generales bajo las cuales se compuso el documento, con el fin de descubrir aquellas causas que puedan haber vuelto incorrectas las operaciones mentales del autor y viciado los resultados.
Pero todo lo que obtendremos así —aun en los casos excepcionalmente favorables en los que las condiciones de origen son bien conocidas— serán indicaciones generales, las cuales serán insuficientes para los propósitos de la crítica, pues la crítica debe ocuparse siempre de cada afirmación por separado.
(2) La