de dos maneras: * mediante la observación directa mientras están sucediendo; e * indirectamente, mediante el estudio de los rastros que dejan tras de sí. Tómese un terremoto, por ejemplo. Tengo un conocimiento directo de él si estoy presente cuando ocurre el fenómeno; un conocimiento indirecto si, sin haber estado presente de ese modo, observo sus efectos físicos (grietas, ruinas), o si, después de que estos efectos han desaparecido, leo una descripción escrita por alguien que ha presenciado por sí mismo el fenómeno o sus efectos. Ahora bien, la peculiaridad de los «hechos históricos» es esta: que solo se conocen indirectamente con la ayuda de sus rastros. El conocimiento histórico es esencialmente conocimiento indirecto. Los métodos de
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LIBRO I ESTUDIOS PRELIMINARES CAPÍTULO I LA BÚSQUEDA DE DOCUMENTOS (HEURÍSTICA)
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