de cada pueblo, se nos sugerirá un conjunto de preguntas generales que serán sintéticas, pero aun así suficientes para permitirnos ordenar el grueso de los hechos históricos en un cierto número de grupos naturales, cada uno de los cuales formará una rama especial de la historia. Este esquema de clasificación general proporcionará el andamiaje de la construcción histórica.
El conjunto de preguntas generales solo se aplicará a fenómenos de ocurrencia constante: no puede anticipar los miles de acontecimientos locales o accidentales que forman parte de la vida de un individuo o de una nación; por lo tanto, no contendrá todas las preguntas que el historiador debe responder antes de poder ofrecer un cuadro completo del pasado.
El estudio detallado de los hechos requerirá el uso de cuestionarios que entren más en detalles y que difieran según la naturaleza de los acontecimientos, de los hombres o de las sociedades estudiadas. Para redactar estas listas, empezamos por consignar aquellas preguntas o cuestiones de detalle que sugiere la mera lectura de los documentos; pero con el fin de ordenar estas preguntas, y a menudo incluso con el fin de completar la lista, es necesario recurrir al método sistemático a priori.
Entre las clases de hechos, las personas y las sociedades con las que estamos bien familiarizados (ya sea por observación directa o por la historia), buscamos aquellas que se asemejan a los hechos, las personas o las